El gres: 

El gres es una cerámica de alta resistencia nacida del encuentro entre la arcilla, el fuego y la paciencia. Cada pieza atraviesa un proceso intenso de transformación que la vuelve fuerte, estable y profundamente funcional, sin perder su belleza artesanal.

Es por eso que el gres es elegido para objetos que acompañan rituales cotidianos: la mesa, el compartir, el cocinar, el servir.

¿Por qué elegir cerámica gres?

El gres se cuece a temperaturas muy elevadas, lo que le otorga cualidades únicas que lo diferencian de otras cerámicas:

  • Fuerza y durabilidad
    Es una cerámica sólida, pensada para durar años y acompañar el uso diario sin fragilidad.

  • Baja absorción
    Su estructura casi impermeable evita que absorba líquidos, olores o sabores.

  • Uso versátil
    Apta para horno, microondas y lavavajillas, sin perder sus propiedades.

  • Conservación del calor
    Mantiene la temperatura de los alimentos por más tiempo, ideal para comidas compartidas.

  • Superficie resistente
    No se mancha con facilidad y conserva su aspecto con el paso del tiempo.

Un material con historia

El gres no es una moda: es una cerámica ancestral.
Sus orígenes se remontan a Asia, donde fue desarrollada como una alternativa más resistente a la loza tradicional. Con el tiempo, su técnica se perfeccionó y viajó a Europa, convirtiéndose en sinónimo de piezas utilitarias, nobles y duraderas.

Hoy, el gres vuelve a ocupar un lugar central en hogares que valoran lo auténtico, lo hecho a mano y lo consciente.

Cómo se crea una pieza de gres

Cada objeto de gres pasa por un proceso cuidadoso:

  1. Selección de arcillas adecuadas

  2. Modelado manual o por molde

  3. Secado lento y controlado

  4. Primera cocción a altas temperaturas

  5. Esmaltado (según la pieza)

  6. Segunda cocción, donde la pieza alcanza su máxima dureza

Este recorrido hace que cada pieza sea única, con pequeñas variaciones que forman parte de su identidad.

Gres en la vida diaria

Elegir gres es elegir objetos pensados para usarse, no solo para mirarse:

  • Funciona tanto en lo cotidiano como en ocasiones especiales

  • Combina estética y practicidad

  • Se integra a distintos estilos de mesa

  • Acompaña una cocina consciente y sin apuros

Es una cerámica que invita a bajar el ritmo y habitar el momento.

Cuidados:

El gres no requiere cuidados complejos, sólo atención y respeto por el material:

  • Puede lavarse a mano o en lavavajillas

  • Evitá cambios bruscos de temperatura y choques termicos.  Por ejemplo: si sacas la pieza del horno colocala sobre un mantel, no superficies frias, no marmol frio. 

  • Guardá las piezas sin rozarlas en exceso

  • Para manchas persistentes, el bicarbonato es un gran aliado natural

Con estos gestos, tus piezas te acompañarán por muchos años.

Gres y porcelana: dos universos distintos

Aunque a veces se confunden, son cerámicas muy diferentes:

  • El gres es más robusto y menos translúcido

  • Tiene una estética más orgánica y artesanal

  • La porcelana es más delicada y formal

  • El gres celebra lo imperfecto y lo real

Una elección consciente

El gres es una opción sustentable:

  • Tiene una vida útil muy larga

  • Se fabrica con materiales naturales

  • Reduce el consumo descartable

  • Acompaña un modo de vida más simple y duradero

Más que vajilla

El gres no solo sirve: contiene.
Contiene calor, alimento, tiempo, intención.

Cada pieza es un objeto presente en rituales cotidianos: desayunos lentos, mesas compartidas, pausas necesarias. Elegir gres es elegir objetos con alma, pensados para quedarse.